miércoles

La muerte de la Muerte

("La muerte de Marat", cuadro de Jacques Louis David)


Despierto entumido y sobre mi cama.
El sol me da en la cara.
Ni con eso se me pasa el frío o el dolor de cabeza. Pero, por alguna extraña razón me sentí aliviado. Me había sacado un peso de encima anoche. El alcohol fue algo que me dejó más suelto. Así inhibo al remordimiento.
Se que soy un profesional, pero sigo siendo humano. Cada vez que hago mi trabajo, espero que el pobre imbécil no tenga que sufrir mucho. Pienso que, si he de morir (y eso es algo que si suele suceder mucho en este rubro), espero algo rápido y sin mucha parafernalia. Por lo menos eso concedo a los que han caido bajo mi mano.
Me pongo la bata y voy al baño.
Soy un desastre: la boca un tanto hinchada, el pómulo cortado y pintas de sangre en la cara.
Me desvisto y a la ducha.
Se siente bien como el agua cae. Relaja.
Limpia lo exterior, y por dentro, ni la sombra.
Cargar con ese quehacer, es más que un trabajo: es un divertimiento macabro.
Quiero un whisky. Y un cigarro.
Me sirvo un vaso y prendo un cigarro. Voy a la terraza. El día es azul.
Azul como el blues y negro como el abrazo de la muerte.
Alguien llama por teléfono.
Suena una, dos, tres veces.
A estas horas no recibo llamadas, menos a este número.

Con cierta desconfianza levanté el auricular:

- ¿Aló?- respondí.
- Vinko, ¿eres tu?- dijo la voz al otro lado del auricular.
- ¿Quién más? Eres muy estúpido- le dije.
- Los jefes están complacidos. Buen trabajo- dijo con falsa adulación.
- Nada de adulaciones, Victor. ¿Qué carajo quieres?
- Alguien quiere matarte - lanzó secamente.
- ¡¿Qué?!
- Tal cual, viejo. El Gringo averiguó que lo habías cagado- respondió.
- ¿Y quién te dijo que eso era verdad?- devolví para ver la verdad.
- Eh... este... yo... -balbuceó.
- Estás muerto, Victor.

Y colgué.

¡Hijo de puta!
¡El muy hijo de puta me cagó!
Menos mal que no sabe donde vivo.
Si hay algo que he aprendido en los años de asesino es que nunca, pero nunca confíes en todos. Menos en una mujer.
Debía hacer algo.
Rápido.
Debía llegar a Victor antes que el gringo. Si no, era hombre muerto.
¿Cómo lo cago?
¿Cómo lo mato?
Ya lo tengo: la Jenny me va a ayudar.
Sabía que le faltaba plata. Además la droga la tiene hundida en una adicción que la iba a matar. Pero, no soy tan cabrón como para pedirle que lo matara por plata.
Quería que me lo tuviera listo para mí. El muy chucha de su madre me la iba a pagar. Tomé el teléfono y marqué:


- ¿Jenny?- le hablé.
- ¡Vinko!- dijo con su vocecilla rasposa.
- Necesito un favor. Ubícame a Victor, pero que no sepa que lo busco. Tengo que despacharlo -le dije con prisa.
- ¿Por qué? Será muy jodido, pero no es tan malo- dijo intercediendo por él.
- ¿Te parece si te doy dos palos?-le ofrecí.
- ¡¿Qué?! ¿Dos palos? Vinko, yo... -me respondió titubeando.
- No te estoy pidiendo que lo mates, sino que me lo retengas...-le expliqué. ¿Tenemos un trato?
- ¿Cuándo me das la plata?- respondió rapidamente.
- En el momento. En efectivo -le señalé.
- Dame una hora -me dijo.
- Una hora.

Y corté.

Ahora, lo que viene es cómo voy a hacer desaparecer al Gringo.
Este tipo era más duro, con más poder y más gente que lo cuida.
El tiempo está en mi contra.
Me serví otro whisky y volví a prender un cigarro.
Bebí lento y fumé con calma. Y deseo follar.
Se que puede ser el último trago, pucho o polvo. Me gustan las mujeres. Bastante. Por eso desconfío de ellas.
Tenía que conseguir un arma. La mía hacía tiempo que la tuve que vender y la última que usé, fue a parar a las manos de un viejo amigo.

Marqué un número. Llame a mi "proveedor":

- Mingo, ¿estás?- le dije con rapidez.
- Vinko, qué sorpresa- me respondío con su típica voz sonriente.
- Chuma, necesito una pieza ahora- le pedí con avidez.
- Ven a elegirla- me respondió.
- No tengo tiempo. Tenme preparada alguna, con un silenciador. No estoy de ánimos de armar escándalos- le especifiqué.
- Como quieras. En un rato te la tengo- finalizó.
- En un momento voy. Adiós.

Tomé las llaves de mi auto y me fuí a donde el Mingo.
Al Mingo lo conocí en Miami hace unos años, cuando por encargo, me mandaron a un "encargo". Le vendía armas a los dealers y yonkies de por allá y por casualidad me topé con él. Mi hermano tenía razón en decir que "en cualquier parte había un chileno".
Él me obsequió esa vez, una buena pieza. Y con ella mandé a varios indeseables al cementerio.

Suena mi celular. Es ella.

- ¿Y?- le pregunté con voz ansiosa.
- Lo tengo listo. Esta noche, en el hotel donde atiendo- respondió ella con rapidez.
- En una hora más estaré allí. No faltes- sentencié.
- Está bien- me dijo.

Voy a más de 100 km/hr. El relój corre y odio ser impuntual.
La autopista está a medio llenar. A mí no más se me ocurre venirme a esta hora por aquí.

Debo llegar.
Debo salvar el pellejo.
Debo matar a ese hijo de puta.

21 comentarios:

La Palo-ma dijo...

Jajajajaja

es lenguaje tan malandra, esas palabras q re chuchas es "Chuma"

:S

beeeso

MagnoliaNegra dijo...

Santiago;
Con lo del whisky, cigarro, sangre y follar al despertar el simil con Charles Bukowski es evidente, me agrada, pero espero el relato (continúa cierto??, sí)no sea un fin Tarantinesco.

Sigo leyéndote....
MagnoliaN

Ale dijo...

Mr Paz: me quedé con ganas de seguir leyendo el relato,me recordó un poco a una película que vi hace un tiempo donde trabajaba Paul Bethany "El Gangster". Tanta sangre con la que hace correr el Vinko.
LLegará a Victor, o al Gringo?

Cada día me gusta más leerte!

Besos my friend.

artedesantiago dijo...

Estimado amigo, un relato egro, que nosmuestra una nueva faceta tuya, supongo que continuará.
Acerca de lo otro ya habrá novedades

*Mariana* dijo...

tu y tus historias inconclusas... demasiado buenas para dejar de leer el final, solo espero que no me hagas esperar demasiado

saludos


*m@N4*

Doñañoña Negra dijo...

Don Santiago..
Don Santiago,

Santiago.

Le saludo atte.

Gabriela dijo...

Esta vez, espero no nos hagas esperar mucho...muy, pero muy interesante.

Un abrazo chilenito.

Natalie Sève dijo...

uyyy, esto está bueno y deja metido...pero sinceramente se extraña algo de tu poesía también...
te dejo un abrazo grande!!
Natalie.

cabellosdefuego dijo...

me gustaron los diálogos, sobre todo. y yo esta faceta detectivesca ya la conocía, amigo-paz.
abrazos!!

Miss Nicotina dijo...

esto es interesante... Yo me basé en este cuadro para crear una escena de la obra que estoy montando...
Una muerte sin mucha parafernalia ¿pero qué muerte no la tiene?

Sí, es verdad, muchas. Me imagino que las más tranquilas y serenas se libran de todo el bim bam bum, pero hoy en día hasta dejar de vivir tiene que ser todo un evento.

No sé, cuando yo muera, me gustaría hacerlo sencillamente y dejar, al fin, el espectáculo de lado.

Cote Cumplido dijo...

Me preguntaba si su muerte será tan maligna como la podría concebir...o en su defecto, ser simplemente una muerte artística. ¿o es que acaso me estás tentando a cometer un acto criminal?

beso

Cristián Arregui Berger dijo...

Bueno, bueno. Nuevamente te felicito. Atrapas al lector... e insisto en... ya sabes, tus personajes sirven para historias más largas. Disculpa lo insistente, pero es lo primero que se me viene cuando leo tus historias... yo que tú me voy metiendo de a poco, leyendo novelas en tu onda, mmm, Los Detectives Salvajes de Bolaño, por ejemplo, qué se yo, quizá ya la leíste, digavaciones mías ante lo tuyo, en todo caso, nada más que eso.
Saludos!

Isidora Cousiño dijo...

Mi inocencia perturbada se sumerje en la intriga.
Lo lograste.
Ahora iré por un whisky y un cigarro.

Soñadora... dijo...

Me gusta la muerte... no se porque, me atrae...
Saludos bonito, y nos estamos viendo cuando regresemos de nuestros hogares!
Un beso grande...
Limary

eNSOf dijo...

me encanto como te describes... tu blog, lo llevo a mis fav! pa´volver son más calma.

Del sur...eso es sur?ja!

Besines

indianala dijo...

Santi Vs. adrenalina...Vs.

"A mí no más se me ocurre venirme a esta hora por aquí.

(ja ja ja)

Que velocidad, mi dios, para el relato!

abrazo.

indianala

Padyta dijo...

como te comentaba la otra vez, que esta bueno lo qeu ha escrito, tien un buen ritmo para uno (lector)..per se quedo en el tintero que la fotografia del cuadro de marat me encanta...es tragico ese cuadro pero tiene una gran significado revolucionario (tengo cierta facinacion por la historia d ela revolucion francesa :p)

Siga con estos relatos...por favor

Saluditos!!!

dynamitte dijo...

ya poh ya poh !!
¿y?
¿Qué pasó?

Yo quiero saber lo que sigue.
Quedé muy intrigada.

Saludos amigo Santigo, se cuida!

Manos pequeñas dijo...

Muy película.
Espero la siguiente entrega con ansias.

quantum dijo...

Relato ágil de depredación humana. Buenos diálogos. Y sí, ágil como el salto de un puma...o los reflejos de un asesino a sueldo.

Tras lo dicho, no sé si mandarte un abrazo o esconderme ;-)

Borja F. Caamaño dijo...

Muy bueno.
No he leído nada más tuyo, sé que basta con bajar un poco, pero creo que voy a esperar a terminar con este relato.

Mantén la intriga, y continúa siendo tramposo hasta el final... como Dumas, y reservate un giro final impactante.

Un saludo desde el Otro Lado.