lunes

Los Números: Siete

(Foto: Radal Siete Tazas, Parque Inglés, región del Maule, Chile)




siete-nido que esperar
ha sido sólo porque deseo
siete-nido que morder mis labios
para no producirte injurias
es porque no mancharé mi lengua




seven-dio a la vida fácil
tu corazón por miedo de algo firme
seven-tiló a todas las aguas
a todos los vientos
que tú nunca quisiste a la verdad




sept-iembre negro
sept-uagenaria agonía
sept-ima muerte
sept-imo cielo



sieben-decido a mi muerte
lo he hecho para dejarme ir
sieben-cido a la propia vida
ha sido para poder decirles a todos
que ni la muerte
ni en esta ni en la otra vida
será capaz de soportar mi furia



sete-cae la cara
por la humillación
sete-olvidó ahora todo lo que dijiste
cuando me abrazabas
y gemías a mi oído
sete-mía ese momento
sete-acaba el tiempo
se me acaba el amor

domingo

Aviso

A quienes lean este texto:


En un arrebato de creación y de cierta locura por intentar unir el mundo del derecho con la vida cotidiana, inicio un blog en el cual, se unen estos dos mundos, tan distantes y tan unidos a la vez.

Lenguaje jurídico-literario.

Es un avance, un sueño, una “volada”.
Los invito.

martes

Los Números: Seis

(“Apertura del sexto sello del Apocalipsis”, miniatura del Codex Urgellensis, manuscrito del siglo X)



Aún cuando

habla6 todos ustedes contra mí
dije6 todos que nada tengo
hicie6 desaparecer todos mis recuerdos
intenta6 todo para tentarme
no podrían doblegar mi voluntad


pues mi voluntad está


donde sus voces no me alcanzan
sus intentos de lobotomía
están prohibidos
sus tentaciones se pierden
como el viento en el desierto


Aún cuando

pudie6 azotarme contra la pared
tuvie6 las ganas de golpearme
me clava6 a una cruz
escarnecie6 mi cuerpo
no podrían doblegar mi voluntad


porque mi voluntad está


donde la fuerza de sus azotes son caricias
sus golpes se estrellan con la nada
la cruz se ha vuelto aserrín
y mi cuerpo se ha vuelto de aire


Aún cuando


no me die6 todo lo que quiero
no me dijie6 todo lo que deseo
no me ayuda6 con todo lo que no puedo
no me presta6 un hombro para llorar
no me extendie6 una mano para levantarme
no podrían doblegar mi voluntad


porque mi voluntad ha soportado


todo lo que no he recibido
todo lo que no he escuchado
toda la ayuda que no me han prestado
todo el desconsuelo
todas esas manos esquivas

jueves

Los Números: Cinco

(Detalle de la Cueva de las manos, Patagonia chilena)


5nversar
5mentar
traté de contar con mi mano
5 recuerdos de los cuales
quisiera renegar para siempre

5nocerte más
5rregirme más
5locar el corazón en la balanza
5acción ni temor
5mpromiso de devolución

(5ª - 4ª)
La primera:
haber hecho lo que hiciste 5razón

(5ª - 3ª)
La segunda:
haber tomado una decisión 5nocimiento

(5ª - 2ª)
La tercera:
dejar mi corazón 5nsuelo

(5ª - 1ª)
La cuarta:
haberme provocado un 5

(5ª - 0)
Y la :
haberte ido y dejarme 5rriente

lunes

Los Números: Cuatro



("Nº4", Panel pintado por Vasily Kandinsky)



corría por mi mente
un pensamiento siniestro
acerca de lo que debía decirte.
traté de decirlo
rodeado de mi pena
olvidando los protocolos.

quise arrancarme de la boca
un gesto de misericordia
alegando demencia temporal
tratando de dominar mi espíritu
evocando los pactos sellados
revestidos de una cera roja.


fuiste sólo viento, aire y polvo.
ocultaste de mí
una sencilla cosa:
rodeaste de niebla la verdad.

quise creerte.
un brillo en el corazón lo hizo
ante una remota posibilidad
teniendo la certeza
razonablemente justa
en los rescoldos de lo que quedó.


vanas fueron las razones.
inútiles fueron las explicaciones.
eras una mentira.
reitero lo dicho.