lunes

En la ceguedad de la noche

("Últimos rayos de sol antes del anochecer en Rello (Soria)", foto de Luis Pabon)




En la ceguedad de la noche
leo tu cuerpo
con la yema de mis dedos
descifrando de a poco
los mensajes ocultos
tras cada gemido
que el vibrar de tu voz
penetra en mi oido


En la hora más árida
bebo con ansiedad
tu vientre cálido
tus pechos de nieve
y me sopla la brisa
del hielo perpetuo
cuando mis labios encuentran
tus labios eléctricos


Al latir mi corazón
mi sexo llama al tuyo
con una lengua invisible
y se lanza al vacío
hundiéndose
en una frenética caida

Con el aliento
de tu boca muda
amortajada de clamor,
de gritos entrecortados,
me deshago
y soy ceniza al viento

Me abandono
y naufrago
en la arena húmeda
de tu piel perlada
de agua y deseo

En la ceguedad de la noche
una luz cúlmine y orgásmica
me devuelve la vista
y detono
al ritmo de un estallido húmedo
y lleno de color

jueves

Sin Título

("Mujer con Caballo", cuadro de Luis Alberto Almería)


Mi mano te alcanza
y te excava
desciende,
se hunde
y comienza con ansia,
deseo
y lenta tranquilidad
a explorar
tu blusa universal,
infinita,
absoluta,
profunda
como tierra virgen
y se pierde.

Se extravía
en el fondo
el todo
el misterio
de una piel aterciopelada,
una piel tensada;
y arranco de tu vientre
un ritmo,
un sonido tribal,
el grito de un pueblo indómito
que marca un compás,
una nota salvaje
que me arrasa
las venas
como un deseo de volcán,
un fuego de forja,
un metal fundido
que marca mis labios,
la carne de mi boca,
mis huesos vibrantes
de un beso
con sabor a selva
y humedad,
impregnado de bailes furiosos,
caderas al viento,
sonrisas perladas
y un sol que quema
desde lo alto

miércoles

Tiemblo por tí

("Movimiento" - cuadro de Valde)




Un temblor subteráneo
un movimiento telúrico
una sensación terráquea
recorre mis venas
inunda mi mirada
aumenta mi aire

Una sacudida violenta
que se mueve por mi espalda
hace estallar mi cabeza
y se derrama por mi piel
golpeando con ritmo furioso
mis nervios alertas
mis músculos tensos
mi ansia desesperada

Ansia de tenerte
de fundir mi piel
que ebulle con cada segundo
que respiro en tu oido
y me sumerjo en tu ser
con braceos desesperados

Y en el cénit
de un rítmico y jadeante
ruido sordo
de nuestros cuerpos
amalgamados
en una aleación
de gemidos
besos
caricias
latidos
viene un rugido secreto
un remezón
un cortocircuito
un estallido

El aire se ha desgarrado
los astros se han detenido
el tiempo se ha congelado
y yo tiemblo por tí