domingo

Poema II

("Figuras abrazadas", cuadro de Natividad Jiménez)


Sueño

con

hacerte

un

castillo

entre

tus

pechos

y

vivir

en

él

Poema I

("Enjoying the waves", fotografía de "Sus" Cruz)



Quiero

disfrutar

tu

cuerpo

hasta

morirme

entre

tus

piernas

lunes

Sangre Inocente

(Sin nombre, fotografía de Pablo Selman)


2




Mariana Espinoza Barros, de 18 años, alumna de primer año de Literatura, fue encontrada muerta en medio de unos pastizales de un sitio baldío en el norte de la ciudad, por un transeúnte, luego de haber permanecido dos meses desaparecida...


La televisión y los diarios festinaban como buitres luego de que el cuerpo de Mariana fue encontrado y se encargaran de darme un par de puñetazos por no haber evitado con el equipo policial aquella muerte.


Mucho se ha cuestionado la forma en que la investigación de la desaparición y posterior hallazgo de la joven desaparecida ha sido llevada a cabo por el Ministerio Público y, en especial, por el fiscal. Por su parte, el fiscal a cargo del caso, Fernando Aguirre, no declinó en hacer declaraciones pero sólo se limitó a señalar que "la fiscalía está haciendo todo lo posible y no descansará hasta encontrar a el o los responsables de aquel lamentable y macabro hecho". Se cree, mediante fuentes extraoficiales que la mujer había estado involucrada en la prostitución de alto nivel ...

"¿Qué se han creído estos periodistas de cuarta, hijos de puta, al pensar en tamaña estupidez?" -me decía cuando leí el diario la mañana siguiente del hallazgo-. ¿Acaso no comprendían que detrás de aquella mujer había también una familia? Ni nosotros, con todos los medios que manejábamos, sabíamos con certeza el qué había llevado a ese triste final a Mariana y estos periodistas de mierda y carroñeros de la prensa roja se las quieren dar de grandes investigadores. ¡Ja! ¡Hue'ónes no más! ¿Qué se creen?

Estaba tan indignado, que tuve que solicitar una audiencia con el juez del proceso: un magistrado que, a pesar de su juventud, era metódico y algo más frió que la generalidad de los jueces que yo conocía. Le solicité el secreto de la investigación basándome en lo que había visto en los diarios matutinos: periodistas especulando de la calidad de la investigación, del cuerpo técnico y exacerbando el morbo, denostando el nombre y honra de una muchacha y de su familia destruida por su muerte. El juez Reyes escuchó mi alegato y de pasada, puse la querella por protección de la honra que la misma familia presentaba en contra de los periódicos y los canales de televisión, junto con mi solicitud. Terminado mi discurso, el juez me miró y me dijo:

- Señor fiscal, las pruebas no son suficientes para poder dar a lugar a solicitud del secreto de la investigación del caso Espinoza...

- ¡Su señoría! Ellos denostan el nombre de una familia sufrida y traspasada por la muerte de una hija. Además, han comprometido su honra y la han mancillado, cosa que nuestra Constitución protege y garantiza.

- ¡No vuelva a interrumpirme, señor Aguirre o pediré una órden de remoción y lo acusaré de desacato! ¡Ahora, escúche! Como le dije, las pruebas no hacen suficiente argumento para decretar el secreto de la investigación. Sin embargo, los medios de comunicación a los que usted alude, han hecho tales declaraciones que, al punto que este tribunal, han vulnerado el derecho a la vida privada y a respetar la honra de la señorita Espinoza. Por lo tanto, decreto que no a lugar a la solicitud presentada por la fiscalía, puesto que no es suficiente la prueba rendida para acogerla, en virtud de lo señalado por los requisitos que el Código Procesal Penal exige para ello y que ello, en este caso, vulnera el artículo 19 nº12 sobre libertad de información. Sin embargo, se acoge la querella por injurias presentada...


Para mis adentros, sabía que me había apuntado una pequeña victoria contra los todopoderosos medios de comunicación y lo había vuelto un puñetazo en el rostro contra todos esos periodistas. Se decretó la notificación de la querella a todos ellos; a todos los que dijieron o escribieron que Mariana Espinoza era prostituta. Se lo merecían.

Ya eran las dos. Y en mi oficina, me esperabael informe forense completo y los análisis que Investigaciones hizo a través de LABOCRIM.

Ahora, tendría alguna señal.



(continuará)