sábado

Vida

("El nacimiento de los deseos líquidos", cuadro de Salvador Dalí)



La vida está hecha
para quien la quiera vivir
hasta la última gota

La vida es para estar
tirado en la calle
borracho de dolor y felicidad
balbuceando en calles desoladas

haciendo sonar el zafarrancho
en los conventos e iglesias
que
la vida está más allá
de la tinta

y el papel
del papel couché
las imágenes catódicas
los lienzos y los tablones


La vida está donde se vive
con el aliento entrecortado
de un
sexo sudoroso y ameno

está en la ráfaga de lluvia
que cae sobre

poblaciones
calles
alumbrados
techos
y tierra


La vida está hecha
para quienes la traducen
de todo


lo oido
escrito
visto
olfateado
lamido
tragado
mordido
gritado
mascullado


en los gestos
de
amores y desamores


La vida es mucho más


que existir

lunes

Promesas

("El Juramento de los Horacios", cuadro de Jacques Louis David)



Puedo prometerte
por la
sangre púrpura
de mis venas
carmesí
y aún así
no sería suficiente



Puedo prometerte
por
el infinito y lo perecedero
y aún así
no sería suficiente

Sólo puedo
prometer
mis
manos para acariciar
mis
brazos para retener
mis
piernas y pies para andar
mis
ojos para mirar
mis oidos para escuchar y oir
mi piel para abrigar
y mi
boca para decir y callar


Sólo eso te prometo
porque
no tengo nada más
con qué

caucionar
garantizar
afianzar
asegurar
acreditar



que tus heridas

no serán

miradas
vistas

u observadas



Sólo exijo
que guardes el rubor
si algún día
he de contemplarlas
y he de descubir en ellas

la plenitud de tu ser

jueves

No apagues la luz

(Desnudos, óleo sobre lienzo de Jesús Molina)




Hoy no apagues la luz
quiero verte bien

Quiero fotografiarte
con la mirada
el espacio entre tus pechos
la curvatura de tus caderas
y el infinito espacio de tu sexo

Ven y acercate
deja acariciarte el mentón
con un cubo de hielo
y recorrer con él
tu vientre para inundarlo
y beber de él hasta ahogarme

Cierra los ojos
y deja que mi lengua
acaricie cada rincón de tu cuello
y mis dientes mordisqueen
tus orejas y tus pechos
pechos henchidos de fuego
conectados al cielo
por tus pezones en flor

Ahora tú
mi dama y mi meretriz
mi santa y mi puta
déjame beber de tu sexo
alimentarme de tu gemir
saciarme completamente de tí

Gozemos y vivamos
en un compás de mantra
este encuentro
de tu sexo y el mío
como la lenta muerte
y la eternidad de la gracia
infinita
inconcebible
e intensamente

Y que el alba nos descubra

Que no importe nada
que la luz siga encendida

Porque no quiero
que hoy apagues la luz

Quiero verte bien