martes

Trébol



Sentía que quería suerte.

Caminé por la calle y quise llegar
Luego a la esquina

A veces, la suerte está ahí.

Típico.

Lugar común. Nada más.

Pero la encontré.

Allí estaba. Tierno. Verde
Brillaba en el pasto

Un trébol.

Lo tomé y pensé en mi suerte

Una hoja, un deseo
Dos hojas, más deseos
Y otra más. Más quería.

¿A ver? Otra vez:
Uno
Dos
Tres

Esto no es una margarita.

Esto no se deshoja.

Y me quedé con un cuarto
Un poco de suerte

Y a mí que se me olvidó
Que no había que deshojarlo

La mala suerte.

5 comentarios:

Die Walküre dijo...

Ojalá la suerte se pudiese conseguir de manera tan sencilla,como salir y buscar miles de treboles en una pradera...
Y si la suerte no dependiese de nosotros y nuestros actos y deseos quizá todo sería un poco más liviano...
Y a veces no se nos olvidan las costumbres,sino que las confundimos con actos sencillos y comunes; que resultan en ocasiones inevitables...
Y si la suerte se va como las hojas de un trebol o una margarita,será entonces que debemos afianzar estas,precaver esa suerte que nos forjamos...
Cuidate mucho
Auf Wiedersehen!

Hada de Luz dijo...

Suerte... que es la suerte... una vez lei por ahi que la suerte es "el pretexto de los fracasados"
La suerte no se da caminando sin hacer nada... sería muy fácil que fuese encontrándo tréboles, no estaría mal.. jajaja... pero la vida es distinta! Cada uno forja su destino.

Saludos y gracias por pasar a visitar!

tierragramas dijo...

ufa. Al final un trébol puede joderte la existencia.

Tengo una duda. Si un trébol de 4 hojas te da buena fortuna, qué pasa con uno de 5? La suerte es más grande? o ya no resulta?

La suerte, creo yo, no va en amuletos y menos en tréboles... Pero si me encuentro uno botado, lo recogo y lo cuido...eso está claro

Excelente escrito, man!

Nos leemos

=)

Paola dijo...

Wow, la sencillez me encanto, tan simple y tan compleja lección has escrito... lo que en un principio nos parecía una fortuna ahora ya no lo es... mmmm, me parece familiar.


Saludos

Paola dijo...

Me gusto mucho, eso que fuera un relato tan simple, pero que lleve una lección tan compleja.
Muchas veces creemos encontrar la fortuna, pero al rato nos damos cuenta que ya no es así... mmm, me parece tan familiar...

Saludos