Mis manos escribirán sólo lo importante: nací una fría mañana de julio en una ciudad pequeña; allí crecí, me hice hombre y me vine por azar a residir forzadamente a una ciudad cien veces más enorme, activa y gris. La vida me llevó a estudiar una cosa y la verdadera pasión a enamorarme de cada cosa que he escrito.
Mis manos escribirán que mis gustos son sencillos; mi mirada, la de un perro perdido y mi sonrisa, coronada de margaritas en las mejillas. Que suelo ser brutal y despistado; egoista y rencoroso, pero sabiendo pedir perdón.
Puede que mis manos no convenzan. En realidad, pienso que al final mis propias letras serán mi tumba y lápida.
Y lo otro: Ésta es mi nueva casa
me gustan estos, porque siempre terminan, el camino es el que se derrite.
Es que la espalda es... la proyección de los placeres.
No muchos la han descubierto eh.
o a la sombra de tu cuerpo.
es bonito esto, es suave leerlo.
Me gusta,sobretodo lo del chocolate.
ES deliciosa la metafora.
Dibujarlo, diseñarlo, trazarlo, construírlo y asfaltarlo. ¡Qué mejor! Saludos afectuosos, de corazón.