martes

Mar de cemento




Recorro el mar de cemento hacia ti
Y he venido hoy a adorarte

A postrarme a tus pies
pidiendo paz.
Paz para el alma cansada y sin voz.

Te ofrezco:

La larga espera de hoy
los pasos que mi cuerpo ha recorrido,
mis manos para crear nuevas obras,
mis ojos para verte a ti misma,
mi cuerpo para que sientas lo que deseas.

Excavo en lo profundo
y del monte vacío
extraigo sólo fuentes de agua

Agua para apagar la sed;
esa sed rabiosa de tu cuerpo

Salgo a la luz
y me quema la piel.

Ni tu sombra apaga mi calor.

Tus palabras alientan el incendio en mí,
tu espera me lleva al siquiátrico,
me envía al exilio del destierro
a morir de hambre
y de sed bajo tierra

La tierra arenosa me sepulta.
El mar de cemento
me acoge en su lecho.

Muero sin haber saciado nuestra sed.

Tu sed incontrolable.

Mi sed insaciable.

1 comentario:

Die Walküre dijo...

Un mar de cemento es mucho menos impedimento que nuestras propias emociones,que deciden y comandan nuestras acciones y que además nos pueden dejar hasta ceder la voluntad.Y que más que un ofrecimiento simple,sincero,veraz...donde todo queda claro y se olvida cualquier pero;cualquier objeción,volcando todo lo que se es,lo que se espera,todo lo que se quiere...
Cuidate mucho
Te dejo un abrazo
Auf Wiedersehen!