miércoles

Cosas Extrañas



Una ventana puede volverse casi como un televisor.
Te muestra un mundo tal cual es.
Dejo de ver la tele por querer ver por mi ventana, que se vuelve a ratos, más interesante que la "caja idiota". Sin ir más lejos, he visto muchas vidas e historias por mi ventana. Unas más interesantes que otras, pero que aún así son más agradables de ver como mueren tantos en algún país fuera del mío.
Un día, me senté cerca de mi ventana y vi como transcurría la gente por la calle. Tenderán a preguntarse: ¿y qué tiene eso de interesante? Esa pregunta es la que me lleva a ver por mi ventana. ¿Qué interés lleva esa gente que camina con (o sin) rumbo por la vereda? A veces me imagino que quien camina por la calle frente a mi ventana lleva en su pensamiento, muchas opiniones que, son más profundas y con más sentido que los de aquellas personas que tienen tribuna para decir lo que piensa.
Creo que haciendo lo que hago, reivindico y busco profundizar en el alma de aquellos que no son notoriamente conocidos, que no hablan delante de una cámara y se dirigen a todos nosotros llamándonos de maneras muy protocolares. "Señoras y señores", "amigos", "conciudadanos" y tantos otros saludos rondan los diarios o canales. La tribuna se ha prostituido a quienes buscan conseguir la notoriedad y -de paso- la consagración.
Pero, ¿se han fijado en aquellos cartoneros? Te muestran que la pobreza aún existe y no necesito ver las noticias para saber que ahí está. ¿La delincuencia? Cada día siento pasos gimientes de aquel lanza que acaba de asaltar a algún boquiabierto transeúnte. A mí, no me vienen con cuentos. ¿Problemas de alcoholismo? Eso lo veo cuando mi ventana me muestra como transitan, a menudo, gente borracha cantando canciones y gritando barbaridades a las tantas de la mañana. Mi ventana me muestra todo. Es mi televisión abierta, sin censura, sin cortes comerciales.
Una noche, aburrido, me di un gusto. Me acomodé frente a mi ventana acompañado de un vino, mis cigarrillos y unos chocolates que alguna persona me había regalado. Y me dediqué a mirar, fumar, beber y comer. Placeres simples para una persona simple. Y simple pensé que sería este momento. Me equivocaría medio a medio.
Ocurrió que al frente, en una casa antigua, en su segundo piso, alguien celebraba. Se sentían las risas, el entrechoque de vasos, la música y la alegría. Mientras miraba, sentía que me estaba entrometiendo mucho. Me sentía un tanto envidioso. "Me encantaría haber estado allí", pensé. Y mientras seguía mirando, alguien de la casa del frente, miraba donde estaba yo. Sus ojos se fijaron en los míos y no resistí el peso de la mirada. Me sentí descubierto. Sentí que mi voyerismo de observar a la gente por mi "canal privado" estaba siendo calificado de censurable, insultante, atrevido e inmoral.
Pero, de hecho, no fue tan así. En mi estupor, desde allá me hacían señas y miraban como si fuera parte de su entretenimiento. Pero, en el fondo, me miraban como a un intruso. Violaba su intimidad. Me empezaba a sentir con ánimos de huir.
Más extraño aún fue que uno de ellos, se las empezó a dar de stripper y bailaba en el balcón. Movía y contorsionaba su cuerpo cual bailarín de topless. Yo no atiné más que a reír. Y a aplaudir. Pero, luego de un rato, cerraron la ventana y el espectáculo llegaba a su fin. Yo no lo creía. Alguien me daba de probar mi propia medicina. Por primera vez sentía que me transformaba en el centro de atención. Por vez única, mi ventana era la puerta de entretención de alguien.
Existía alguien que conocía mi fijación. Era un actor jugando un papel para ellos. Fui sobrepasado. Esta fue la primera interacción que tuve con mi entretención. Algo que el televisor no haría jamás: el interactuar con el receptor. ¡Qué cosas mas extrañas
te muestra la vida!

4 comentarios:

Angélica dijo...

LAS VENTANAS
Quien mira desde fuera a través de una ventana abierta, no ve nunca tantas cosas como el que mira una ventana cerrada. No hay objeto más profundo, más misterioso, más fecundo, más tenebroso, más deslumbrante, que una ventana iluminada por una candela. Lo que se puede ver a la luz del sol es siempre menos interesante que lo que se pasa detrás de un cristal. En ese agujero oscuro o luminoso vive la vida, sufre la vida. Más allá de la oleada de tejados, entreveo a una mujer madura, ya con arrugas, pobre, siempre inclinada sobre algo, y que nunca sale a la calle. Con su rostro, con su ropa, con su gesto , con casi nada, he reconstruido la historia de esa mujer, o más bien su leyenda, y a veces me la cuento, llorando, a mí mismo.
Si se hubiera tratado de un hombre viejo y pobre, habría reconstruido la suya con la misma facilidad.
Puede que me digáis: "¿Estás seguro de que es verdad esa leyenda?" ¿Qué importa lo que pueda ser la realidad que hay fuera de mí, si me ha ayudado a vivir, a sentir que existo y lo que soy?

(Charles Baudelaire)

Filos en Mundo de Sofía dijo...

Tal vez la vida es de lo más sencillo, solo nos hace falta inventar lo complicado para que nos guste, o sera que nunca estamos satisfechos

saludos

Elva*

Hada de Luz dijo...

MMM... hacia tiempo que no pasaba por aquí, pero veo que tampoco has tenido mucho tiempo de actualizar tu blog, será que estamos ocupados en tantas cosa que nuestro tiempo para plamar ideas es muy poco?... nose... a mi me pasa eso.

Ventana?.. que es una ventana... cada cual le da el significado y la utilización que quiere.... yo prefiero la caja idiota... jajajaja

Saludos!

ximena__paz dijo...

*O*O*O*O*O*O*O*O*O*O*O*O*O*O*O*O*O*O*O*O*O*O*O*O*O*O*
O Amor: sólo paso para avisarle que me
* hice un blog!
O
* Te extraño mucho!!
O I LOVE YOU AS WELL!!
*
O Tu palomita..
*
O (¯`·.·.·•»(Ximena Paz®--Xika Beatle)«•·.·..·´¯)
*O*O*O*O*O*O*O*O*O*O*O*O*O*O*O*O*O*O*O*O*O*O*O*O*O*O*